Autor

Juana María de Lara

Formada en Historia por la Universidad Nacional del Este. Amo a mi patria como el suelo que me vio nacer y en el cual mis antepasados han sembrado semillas de sangre de heroísmo y valor. ¡Viva el Paraguay!

Una virtud olvidada: El patriotismo

Una virtud olvidada: El patriotismo

Una virtud olvidada: El patriotismo

En nuestro país, Paraguay, a mayo se le llama el “mes de la patria” porque en ese mes recordamos la independencia. Vemos que en las instituciones se utiliza la escarapela, se colocan banderas y se realizan actos alusivos. Sin embargo, se conoce poco o nada sobre  la virtud del patriotismo.

La virtud del patriotismo es la que “reconoce lo que la Patria le ha dado y le da. Le tributa el honor y el servicio debidos, reforzando y defendiendo el conjunto de valores que representa, teniendo a la vez por suyos los afanes nobles de todos los países”. (1)

Dicho en otras palabras, el Patriotismo es el amor a la Patria, que es la tierra de nuestros padres.

Santo Tomás la coloca dentro de la virtud, la virtud de la Piedad, la pietas, virtud que regula nuestros deberes de reverencia y honor para con los padres y la Patria en el cuarto mandamiento: “Honra a tu padre y a tu madre, como el Señor, tu Dios, te lo ha mandado, para que tengas una larga vida y seas feliz en la tierra que el Señor, tu Dios, te da.” (Det 5,16).

La virtud del patriotismo es la que “reconoce lo que la Patria le ha dado y le da. Le tributa el honor y el servicio debidos, reforzando y defendiendo el conjunto de valores que representa, teniendo a la vez por suyos los afanes nobles de todos los países”.

Esta noble virtud de la piedad nos hace deudores de ambos y depende de la justicia, que es el “dar a cada uno lo que es debido”. El orden por lo tanto es: justicia, piedad, patriotismo. O, dicho de otra manera, la justicia es como la “abuela” del patriotismo, porque tanto la Patria como los padres tienen derecho a ser queridos y honrados por sus hijos, ya que después de Dios es a ellos a quienes más le debemos y de quienes más hemos recibido.

Dios, Patria y Padres conforman la paternidad total. Este amor y reverencia que ellos nos generan es lo propio de toda alma noble y bien nacida.

Al hablar de Patria estamos hablando de una herencia que hemos recibido, mientras que la “Nación” se refiere al futuro. Si la Patria es una herencia, la Nación es una misión a realizar. Pasado y futuro son los conceptos de Patria y Nación. La Patria no sólo son los símbolos patrios, la Bandera, la Escarapela o el Himno Nacional. Estos la representan, pero ellos solos no son la Patria. Tampoco es solamente un territorio hasta las fronteras físicas. La Patria tiene un cuerpo, pero también tiene un alma. La patria física es el territorio y la patria espiritual es todo el patrimonio cultural, la componemos todos los paraguayos.

Ser patriota pues, es amar a la patria, es conservar cuidadosamente los restos del pasado patrio, es enorgullecerse de sus grandezas sin ignorar sus defecciones y finalmente condolerse con ella, “me duele España”, decía Unamuno; así también, que nos duela los dolores de nuestra patria pero sin abandonarla porque es nuestra.

Amar a la Patria es el amor primero

Y es el postrero amor después de Dios

Y si es crucificado y verdadero

Ya son un solo amor, ya no son dos.

P. Leonardo Castellani

Notas

(1) “La educación de las virtudes humanas”. David Isaacs. Editorial Eunsa. Pág. 443.

Bibliografía

“Las siete virtudes olvidadas” R.P Alfredo Saenz. Ed. Gladius.

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