Autor

Edgar Zelaya

Grado en Ingeniería eléctrica y Filosofía por la Universidad Nacional del Este. Profesor universitario de ciencias exactas –con especialización en estadística– y filosofía. Miembro fundador y actual presidente de la Liga Patriótica Universitaria.

El mesianismo científico: ¿Ha enterrado la ciencia a Dios? (II)

El mesianismo científico: ¿Ha enterrado la ciencia a Dios? (II)

El mesianismo científico: ¿Ha enterrado la ciencia a Dios? (I)
La ciencia aun es como un niño mirando por el ojo de la cerradura perdiendo la mirada anonadado aun en la inmensidad del cosmos.

 [Los límites de la ciencia]

¿Por qué hierve el agua en una tetera?, pues  una tetera hierve porque está hecha de alguna aleación metálica, es buen conductor del calor, al ponerla al fuego y calentarse agita las moléculas de agua dentro y hace que se muevan más rápido y cuando llegan a los cien grados hierve; esta es la explicación científica, pero también puedo decir que la tetera hierve porque quiero acompañar mi lectura con un buena taza de té, y aunque parezca graciosa la segunda explicación también es correcta y válida. La explicación de algo corresponde a su naturaleza, para tomar una taza de té no necesito conocer con precisión las leyes de la termodinámica, con el universo y las verdades metafísicas ocurre algo similar; si extrapolamos una disciplina intentando explicar algo que escapa a su realidad, la teología no puede explicar de física de partículas, pues sus causas de estudio son las causas finales, la verdad revelada por Dios, de igual manera explicar  el deseo de conocer, verdad, belleza y bien  no se puede a través de un laboratorio, estas realidades tan innegables son realidades trascendentes, que por tanto escapan a la formalidad de las leyes de la física.

La contradicción entre ciencia y fe es una falacia

En la Física actual definimos a la materia por sus operaciones, pues no hay una intuición de esencias en ningún experimento de laboratorio. Y las operaciones comprobadas hasta el presente se atribuyen a cuatro “fuerzas” o interacciones: dos de alcance ilimitado (la gravitatoria y la electromagnética) y dos de alcance mínimo (nuclear fuerte y nuclear débil). Materia es todo y sólo cuanto puede ser afectado por alguna de esas fuerzas, y esto abarca partículas, energías, vacío físico, espacio y tiempo. Toda actividad material ocurre en un marco espacio-temporal, pero no hay espacio ni tiempo sino como atributos de la materia (contra el modo de pensar de Newton, que creía necesario identificarlos con los atributos divinos de Inmensidad y Eternidad). Por eso es necesario decir que “antes” del Big Bang no había antes y que el Universo no apareció en ningún lugar de un espacio pre-existente. El concepto de creación exige una realidad distinta del conjunto espacio-temporal que comienza a existir sin ningún tipo de estado previo (Carreira, 2013, p. 14).

Ningún proceso físico-químico es capaz de explicar la belleza de una poesía, de una pieza musical, de una pintura, la ciencia no puede explicar estas realidades por no se pueden describir por medio de ecuaciones, son actividades de la conciencia humana. La contradicción entre ciencia y fe es una falacia, son dos modos de conocer que de ninguna manera se contraponen y contradicen, de hecho, se ocupan de dos dimensiones totalmente diferentes del conocimiento, la ciencia se ocupa de las causas materiales al estudiar todas aquellas leyes y postulados de la naturaleza, la fe nos revela las causas finales de la existencia.

Conclusión

[ ¿Por qué hay algo en lugar de nada?]

Lo más obvio de la Cosmología moderna es que científicamente se ve obligada a hablar de un paso drástico, de nada algo. Ni siquiera es posible hablar de un “antes” del Big Bang: todo lo que se sigue diciendo de otros universos o de reciclaje es solamente elucubración matemática sin posible comprobación experimental o en contra de los datos ya establecidos. Es Ciencia Ficción. Y ese paso de nada a algo es lo que significa la palabra “creación”, que implica un Creador no-material, de infinita potencia, que conoce lo que quiere crear y escoge los parámetros del Universo por alguna razón. Razón que se infiere del cálculo de resultados de variar cualquier propiedad inicial, y que se ha formulado por físicos, no filósofos o teólogos como el “Principio Antrópico”: el Universo parece ajustado con gran precisión en todas sus propiedades para hacer posible la vida en su máximo desarrollo, la vida inteligente. La única alternativa es caer de nuevo en la ciencia ficción (una infinitud de Universos con todas las variaciones posibles) y quedarse satisfecho con un pueril “porque sí” cuando se pregunta por qué existe este Universo o cualquier otro. Con la consecuencia también de absurdo cuando la ciencia nos predice la destrucción de todas las estructuras en un futuro lejano, de modo que tanta belleza y orden termina siendo sin sentido alguno. Pero si todo agente inteligente actúa por un fin, el Universo debe justificarse por una razón suficiente. No es serio decir que al Creador infinito le entretiene ver quemarse estrellas o a lagartijas corriendo por el suelo.  Siendo un Ser personal inteligente y libre solamente puede crear para establecer relaciones personales con otros seres también dotados de inteligencia y libertad.

“El tiempo que me queda sobre la Tierra es limitado. Y el interrogante de la creación es tan formidable que, difícilmente puedo tener la esperanza de resolverlo en el tiempo que me queda”.

John Archibald Wheeler

Todavía existen innumerables preguntas que debe responder la ciencia con respecto a la materia, no conocemos aún una enorme cantidad de cosas y existen muchos fenómenos sin explicar,  es ingenuo aferrarse a esta corriente para obtener todas las respuestas, aún no sabemos poco de las partículas elementales, de la energía y la materia oscura que c Según estimaciones, resumidas en este gráfico de la NASA, alrededor del 73% y 23% del contenido energético del universo consiste en energía oscura y materia oscura, cuya presencia se infiere en su efecto sobre la expansión del universo pero sobre cuya naturaleza última se desconoce casi todo., la gravedad sigue siendo un misterio.

La ciencia aun es como un niño mirando por el ojo de la cerradura perdiendo la mirada anonadado aun en la inmensidad del cosmos.

¿Qué relación existe entre las propiedades del universo ya desde su primer instante y nuestra existencia?, luego afirma que si no somos capaces de contestar a estas dos preguntas deberemos de confesar que no entendemos nada del universo. Concluye con el siguiente raciocinio la propiedad más propia de la materia es su variabilidad, y para que exista la materia de una forma y no de otra debe haber un elemento que la modifique extrínsecamente para que exista de un modo y no de otro de los modos posibles, No es únicamente que el hombre esté adaptado al universo. El universo está adaptado al hombre. ¿Imagina un universo en el cual una u otra de las constantes físicas fundamentales sin dimensiones se alterase en un pequeño porcentaje en uno u otro sentido? En tal universo el hombre nunca hubiera existido. Este es el punto central del principio antrópico. Según este principio, en el centro de toda la maquinaria y diseño del mundo subyace un factor dador-de-vida. “El tiempo que me queda sobre la Tierra es limitado. Y el interrogante de la creación es tan formidable que, difícilmente puedo tener la esperanza de resolverlo en el tiempo que me queda”. John Archibald Wheeler, uno de los físicos con mayor prestigio del siglo XX.

La ciencia aun es como un niño mirando por el ojo de la cerradura perdiendo la mirada anonadado aun en la inmensidad del cosmos.

[Referencias]

 [2] Mariano Artigas, 2009, Filosofía de la Ciencia, segunda edición,

[3] Mariano Aritigas,2011, Ciencia,Razón y Fe, segunda edición,

[4] Jhon Lennox, 2009, Has Science Buried God? (¿Ha enterrado la ciencia a Dios?),

[5] Manuel Carreira, 2013, Verdad, Ciencia y Fe,

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